Maridaje en Canarias

El maridaje de los vinos canarios. Placer atlántico

Cuando nos acercamos a las Islas Canarias solemos ir en busca de descanso, de sol, de playa y de diversión. Sin embargo, son pocas las personas que pretenden acercarse hasta esta tierra de encantos para conocer su peculiar gastronomía.

Además, las islas cuentan con numerosas Denominaciones de Origen… Tacoronte, Abona, El Hierro, Ycodén-Daute-Isora, La Palma o El Valle de la Orotava cuentan con vinos poco conocidos pero cada vez mejores.

vinos de canarias

Canarias tiene todo el Atlántico para maridar pero lo hace mejor con pescados de roca como la «vieja», a la que cuidan las canarios desde que se pesca hasta que sale del horno.

Sus platos son sencillos, auténticos, lejos del mundanal ruido de las parrillas de la nueva cocina española y de las estridencias de las gelatinas y el hidrógeno líquido…

Acaso no ha probado usted un vino de Tacoronte con unas papas arrugás esplendorosas, servidas con mojo picón o palmero… Estas delicias deberían tener un monumento que no tienen en Tenerife, La Palma o Gran Canaria. Ese sabor de lo auténtico, de lo pobre hecho rico, de lo de siempre y de lo que sólo se puede comer en Canarias…

Es curioso que uno de los fallos de la cocina canaria es el abuso de las papas arrurás como guarnición. Presente en todos los platos, el turista se marcha con la sensación de que no hay otra cosa en las islas que no sean papas, cuando realmente no es así.

También somos culpables los visitantes que, en lugar de acudir a los sitios auténticos, nos conformamos con la cocida diseñada para el turismo, o nos quedamos degustando un enorme buffet de comida para alemanes en el hotel.

como maridar vinos en Canarias

La «papa negra» es un manjar que sólo se sirve en estas islas privilegiadas. Se trata de un tubérculo ancestral que los españoles trajeron de América al comienzo de la conquista, y que sólo se cultiva en las Islas Afortunadas. Su bajo rendimiento les asegura un precio muy alto a estas patatas aromáticas de las Islas Canarias, y son pocos los restaurantes que se atreven con ellas.. Es como una trufra, como una trufa morada que se deshace en la boca mientras engullimos un vino de Ycoden.

El «gofio», ese sencillo ungüento (pasta de maíz) con el que tantas madres sencillas criaron a sus hijos es hoy en día un manjar, sobretodo si lo cocina Andresito el de Arguineguín en su sencillo piscolabis de Adeje. Yo me pido siempre un vinito de Abona para entonarme… Un verdadero placer. Particularmente me encanta acompañando al pescado.

Como decíamos, la cocina canaria es mucho más que papas. Unas albóndigas de pescado, un encebollado de vieja, un impagable guiso de morena o magistral Sanchoco canario a base de cherne nos dan las fuerzas suficientes como para poder ver todos los tesoros de este continente en miniatura. Si encima lo regamos con un blanco de El Hierro…

El cabrito es el rey de las carnes canarias. Frito o en salsa resulta excepcional y nos pide a gritos un tinto de Tacoronte.

Jaime Garrido
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