Vinos de Ribera del Guadiana

Historia de los vinos de La Ribera del Guadiana

La historia del vino en Extremadura, nos lleva hasta los pueblos lusitanos y celtas aunque fue la civilización romana la que impulsó la viticultura en esta zona y en general en toda España.

Los vestigios arqueológicos más antiguos relacionados con el vino en Extremadura son la «kylis» de Medellín que da testimonio del uso del vino en los ritos funerarios. Otro importante testimonio gráfico es el mosaico de Augusta Emérita, en el cual se aprecian a tres personas pisando uva.

En el siglo XII, el rey Alfonso VIII, fundó Plasencia dotándola de una serie de privilegios de los cuales algo más de 20 giran en torno al vino. Por otra parte en el Monasterio de Guadalupe podemos encontrar documentos que hablan de todos los utensilios utilizados tanto en la vendimia como en las bodegas. Desde principios de siglo XVII se produjo una importante expansión del viñedo extremeño provocado por el aumento de la demanda y por consiguiente del precio del vino.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, algunas plagas procedentes de América, como el oidio, el mildeu y la filoxera produjo una importante crisis en el sector vitivinícola. Tras la guerra civil española, los viticultores apostaron por la recuperación del sector, encaminando sus esfuerzos hacia las nuevas tendencias de consumo.

En el año 1.999 se aprobó el Reglamento del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana, adquiriendo así los vinos extremeños su sello de identidad.

Actualmente todos los esfuerzos van dirigidos a la reestructuración y reconversión de los viñedos así como a la adaptación tecnológica en los procesos de elaboración de sus vinos. La zona de producción de esta D.O. se extiende por numerosos municipios de las siguientes subzonas: Tierra de Barros, Matanegra, Ribera alta, Ribera baja, Cañamero y Montánchez. La subzona de Tierra de barros es la que cuenta con mayor extensión de viñedos y sus caldos eran exportados con la categoría de Vino de la tierra.

Esta D.O. apuesta por el fomento de nuevas variedades y la aplicación de nuevas tecnologías lo que ha conseguido cambiar su antigua imagen de vinos de alta graduación y sin excesiva estructura. Hoy en día, sus vinos jóvenes presentan un mayor peso frutal y un buen ensamblaje de la barrica en sus vinos de crianza.

Climatología y suelos de La Ribera del Guadiana

En Extremadura coexisten el clima continental con veranos muy calurosos e inviernos suaves en los que rara vez se alcanzan los 0° C. Las lluvias varían de una subsana a otra, aumentando considerablemente en la sierra de Cañamero. Las precipitaciones medias anuales están en torno a los 450mm anuales.

Los principales retos para los agricultores son la pertinaz sequía estival y los devastadores efectos de las heladas primaverales. En cuanto al terreno también varía de una zona a otra. En las zonas de Cañamero y Montáchez (Cáceres), la orografía es bastante accidentada y las vides se asientan sobre las laderas de las colinas. En Cañamero la altitud media es de 850 m. y el terreno es pizarroso. En Montáchez los terrenos son de color marrón y levemente ácidos. La altitud media es de 640 m. En Tierra de Barros el clima es extremadamente seco y caluroso en verano. El suelo es arcilloso y calizo, con gran capacidad para retener agua. En Matanegra, al sur de la comunidad, los suelos son como los de Tierra de barros aunque el clima es más fresco debido a la altitud, que alcanza los 640m. En la Ribera Baja, al oeste de la comunidad , los suelos son arcillosos y aluviales y de una baja altitud. En la Ribera alta, al este, el terreno es arenoso y poco profundo.

Variedades de uva de La Ribera del Guadiana

Las variedades autorizadas por esta D.O. para la elaboración de sus vinos son las siguientes:

  • Blancas: Alarije, Borba, Cayetana Blanca, Pardina, Viura, Chardonnay, Chelva o Montua, Eva o Beba de los Santos, Malvar, Parellada, Pedro Ximénez y Verdejo.
  • Tintas: Garnacha tinta, Bobal, Cabernet Sauvignon, Mazuela, Tempranillo o Cencibel, Graciano, Merlot, Monastrell y Syrah.
  • Pardina. Es una uva relativamente neutra cuyo glicerol aporta suavidad al vino. Se usa habitualmente mezclada con otras variedades.
  • Cayetana blanca. Sus vinos son de poca calidad y se utiliza para añadir alcohol a otras variedades.
  • Eva o beba de los santos. Sus vinos son frescos y afrutados. En nariz son frutales.
  • Alarije. Sus vinos son frescos y amables, de color amarillo pajizo.
  • Borba. Sus vinos presentan un color amarillo pajizo. En boca son vinos frescos y sabrosos. En nariz presentan aromas frutales.
  • Viura. Ofrece vinos de calidad, de color amarillo paja con tonalidades verdes. En nariz son vinos intensos, con aromas a frutas; en boca son elegantes, suaves, afrutados, levemente amargos y equilibradamente ácidos. Su graduación alcohólica oscila entre los 9 y los 11°.
  • Chelva o montua. También se cultiva para consumirla como uva de mesa.
  • Chardonnay. Sus vinos son elegantes, equilibrados, con mucho cuerpo, elevada acidez y armoniosos. En nariz son vinos intensos con toques ahumados. En boca son grasos con recuerdos tostados.
  • Malvar. Sus vinos son frescos, ácidos, aromáticos y de alta graduación.
  • Parellada. Sus vinos son pálidos; en nariz ofrecen delicados aromas, elegantes y florales. Su acidez es baja y su graduación moderada. Tienen escaso cuerpo, muy aptos para su consumo cuando son jóvenes.
  • Pedro Ximénez. Proporciona vinos de gran calidad. En boca son vinos dulces, suaves y afrutados.
  • Verdejo. Proporciona vinos con aromas herbáceos y graduación baja. Son vinos de color amarillo-verdoso. En boca con muy afrutados, algo amargos, con cuerpo y suaves.
  • Merlot. De origen francés, proporciona vinos muy finos y aromáticos.
  • Syrah. Sus vinos están dotados de gran cuerpo y estructura y en nariz ofrecen intensos aromas.
  • Garnacha tinta. Sus vinos son equilibrados, de poco color, alcohólicos, con cuerpo y poco ácidos. Ofrecen en nariz delicados aromas frutales. En boca son carnosos y suaves.
  • Tempranillo. Ofrece vinos de gran calidad, buen equilibrio, alcohólicos. En boca son ligeramente ácidos; en nariz presentan aromas a fresas y frutos silvestres; su color es rubí intenso. Es un vino muy adecuado para su envejecimiento en roble.
  • Bobal. Sus vinos son de color picota, de baja graduación; en nariz son poco intensos, frescos y afrutados. En boca son ácidos. Destacan los vinos rosados jóvenes.
  • Cabernet Sauvignon. Sus vinos son secos, con cuerpo, alcohólicos, ácidos en boca y de color violeta intenso. En nariz son profundos e intensos.
  • Graciano. Sus vinos son muy aromáticos y longevos. Son vinos suaves, de color rojo y ácidos.
  • Mazuela. Sus vinos presentan intenso color, siendo poco aromáticos, sedosos y suaves.
  • Monastrell. Sus vinos son intensos, aromáticos, muy adecuados para su envejecimiento. Son de color rubí, muy alcohólicos, y en boca son secos y carnosos.

Tipos de vino de La Ribera del Guadiana

Gracias a la espectacular renovación que se está produciendo en esta D.O., se están obteniendo vinos de excelente calidad que están siendo reconocidos tanto a nivel nacional como internacional.

En esta Denominación de Origen se elaboran vinos blancos, vinos rosados y vinos tintos. Paulatinamente va creciendo el volumen de vinos tintos que se destinan a su crianza. También se elaboran vinos jóvenes monovarietales aunque la mayor parte de los vinos tintos son elaborados con la variedad Tempranillo.

El maridaje de los vinos de La Ribera del Guadiana

Extremadura es la gran desconocida de las tierras españolas. Sin embargo, todos los que acuden a visitar cualquiera de las localidades de Cáceres o Badajoz resulta encandilado por su amable gastronomía, sus vinos y, sobretodo, por esa joya que es el jamón de Extremadura. Esta Denominación de Origen comparte con la de Huelva (en la que se incluyen los jamones de Jabugo) el mayor prestigio de todas las que existen en España.

Por eso, nuestra primera propuesta es maridar de la manera más natural el jamón de la Dehesa de Extremadura bien cortado, cubriendo el plato, con un crianza de La Ribera del Guadiana.

Pero la gastronomía extremeña es ancha… Insuperable la caldereta de cordero, inimitables las migas exremeñas, las mismas con las que los pastores transhumantes se quitaban el frío y el hambre.

Los escabeches de pollo, de perdiz…

Los productos derivados del cerdo adquieren la excelencia en tierras de Extremadura porque no han perdido sus ancestrales técnicas de elaboración. El «secreto ibérico», la «presa ibérica», la «morcilla lustre»… Son muchos los derivados del cerdo que podemos degustar en tierras extremeñas en estado puro. Si además descorchamos un vino D.O. Ribera del Guadiana, el placer será completo.

Las mejores añadas de los vinos de La Ribera del Guadiana

Según reza la tabla de añadas del Consejo Regulador de la Denominación de Origen «Vinos de La Ribera del Guadiana» las mejores añadas de este vino han sido: 1999, 2000, 2001, 2002 y 2005. Todas estas cosechas han obtenido la calificación de «muy buenas».

Las localidades del vino de Ribera del Guadiana

En estas líneas rendiremos un pequeño homenaje a las localidades que conforman esta denominación de origen que, gracias al tesón de sus agricultores y bodegueros, están logrando elaborar vinos cada vez más competitivos en el mercado nacional e internacional. Son localidades muy interesantes desde el punto de vista histórico y monumental, de gran interés para los amantes de la cultura.

  • Trujillo. En esta localidad se conservan restos prehistóricos y prerromanos. Trujillo posee un rico patrimonio. Entre los principales monumentos se encuentran el Castillo (alcazaba), la iglesia de Santiago, la iglesia de Santa María la Mayor, la iglesia de San Francisco, la Iglesia de San Martín, la Plaza Mayor, el palacio de los Marqueses de la Conquista, el palacio de los Orellana-Pizarro, el palacio de los Duques de San Carlos, el del Marquesado de Piedras Albas, la casa fuerte de los Altamirano, el palacio de Chaves (Luis de Chaves el Viejo), el recinto amurallado y la imprescindible Plaza Mayor.

Cuenta con varios museos: Museo de la Coria (fundación Javier de Salas), La Casa-museo de Pizarro, Museo del Traje de Enríque Elías, Museo del Queso y del Vino. Pero además de un importante conjunto histórico artístico, en Trujillo también hay vino, sobre todo el que se elabora en la Sierra de los Lagares, donde se está desarrollando un interesante proyecto de turismo enológico que cada vez atrae a más amantes del vino y de la buena mesa.

  • Mérida. El «Conjunto Arqueológico de Mérida» fue declarado por la Unesco, en 1993, Patrimonio de la Humanidad, debido a su importante interés histórico y monumental.

Cuenta con un gran número de monumentos y estructuras de gran importancia que mantienen viva la historia acontecida en la ciudad muchos siglos atrás. Paseando por sus calles nos sumergiremos en la historia, pudiendo revivir las diferentes etapas culturales acaecidas en la ciudad. De la época romana se conservan el teatro romano y el anfiteatro, el museo, las termas, varias casas y muchos otros vestigios como unos pocos restos del circo romano. Es obligada la visita al interesantísimo Museo Nacional de Arte Romano. Una vez visitadas todas estas joyas arquitectónicas, podremos reponer fuerzas en alguna de sus tabernas degustando alguno de sus platos típicos como el pestorejo, las ancas de rana, su excelente jamón serrano y todos los derivados del cerdo..producto estrella de la comarca.

  • Almendralejo. Es la capital de la Tierra de Barros y corazón del vino extremeño y de la denominación de origen. Entre sus tesoros artísticos debemos mencionar la bóveda de la escalera del convento de San Antonio, el patio del palacio de Monsalud, la iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, el teatro Carolina Coronado, el edificio del Círculo Mercantil y la plaza de toros erigida en 1834 y remodelada en 1912.En el Convento de San Antonio el viajero encontrará una exposición permanente de piezas arqueológicas conocida como Colección Monsalud. En el Edificio anexo a la Ermita de Ntra. Sra. De la Piedad se encuentra el Museo Devocional con artículos de gran belleza relacionados con la patrona local. Y en la Ctra. de Alange encontramos el Museo Enológico, formado por una colección particular y con objetos pertenecientes a la elaboración, cata, embotellamiento y distribución de los vinos almendralejenses. Son varias las bodegas asentadas en este municipio que permiten la visita a sus instalaciones y degustación de sus vinos. Esta ciudad fue declarada en 1987 Ciudad Internacional del Vino y en 1992 Ciudad Antigua del Vino. Se encuentran aquí la Estación Enológica y la sede del Consejo Regulador, ambas en un edificio de estilo neoclásico construido en 1915. Para reponer fuerzas tras la visita, podemos degustar algunos platos típicos de la cocina extremeña como unas migas o un solomillo ibérico con fundido de queso de la Serena..con el acompañamiento, como no podía ser de otra forma, de un buen vino de la región…..delicioso.
  • Los Santos de Maimona. Destacan en este pequeño pueblo sus encaladas casas que se concentran sobre todo alrededor de la Plaza de España en la que se alza la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles,construcción arquitectónica del siglo XVI de estilo gótico – renacentista. Cerca de la mencionada plaza encontraremos el palacio de la Encomienda construido en el siglo XVI, es uno de los pocos que quedan de esta típica arquitectura de la Orden de Santiago y el mejor conservado de España. Posee una amplia fachada y en un lateral se alza la torre del homenaje que da al Palacio un aspecto de fortaleza. No podemos dejar de mencionar como elemento de su patrimonio monumental, la ermita de la Virgen de la Estrella que se construyó a finales del siglo XIII y principios del XIV. Las bodegas asentadas aquí, ofrecen los mejores vinos de la zona, que podremos acompañar en sus bares con las mejores tapas extremeñas.
  • Zafra. Es uno de los municipios más importantes de la provincia de Badajoz. En los alrededores hay restos de villas romanas que rememoran la legendaria Segeda, a la que se atribuyó el origen de la ciudad. Su casco histórico, antaño rodeado de murallas, está hoy presidido por su alcázar.

Entre sus monumentos podemos destacar la Plaza Grande, la Plaza Chica, la Casa Consistorial, la iglesia de Santa María de la Candelaria, el hospital de Santiago, del siglo XV y las puertas de la muralla. No podemos dejar de visitar su Parador de Turismo y una vez en él, su patio renacentista y el artesonado gótico-mudéjar que decora la cúpula de la capilla. En Zafra también podemos visitar sus bodegas y para finalizar degustar unas patatas viajeras al zorongollo o el salmón plancha con salsa de cava extremeño.

Muy importante

Cuando nos referimos a notas de cata lo hacemos en referencia a vinos muy bien criados y afinados. Vinos que han superado todas las pruebas y que han demostrado estar a la altura de los consumidores más exigentes.

En todas las Denominaciones de Origen hay vinos muy comerciales, vinos baratos que no se ajustan a una cata ciega. Por esa razón los descartamos.

Si usted desea someter a la cata de nuestros sumillers un vino de su bodega o un vino de su preferencia sólo tiene que hacérnoslo saber poniéndose en contacto con nosotros.

Pero debe saber que nuestros sumillers obrarán con justeza y es posible que no le guste lo que le digan del vino de su bodega o de su vino favorito.

Esperamos que entiendan que seamos tan estrictos. Todo ello redundará en beneficio de todos los amantes del vino.

Jaime Garrido
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